Salón del Mueble de Milán 2017: pros y contras

Para mí, visitar el Salón del Mueble de Milán siempre es una grata sorpresa. Primero, por la posibilidad que implica, por el hecho de viajar a la ciudad del diseño. Y segundo, por todo lo que ofrece: ver, sentir y tocar todo el mobiliario que usualmente leo e imagino en notas de prensa; por ser parte del diseño, admirarlo y también reflexionar sobre él.

Pros: aspectos que me han emocionado

  • Ir a Milán, la lotería: ir a la feria de Milán es como si te tocara la lotería, tienes todos los stands para ver tus marcas favoritas, para conocer en qué diseños han trabajado, qué nuevos materiales han incorporado y, si todo sale aún mejor, puedes conocer de primera mano a los diseñadores que tanto admiras, hacerles alguna pregunta y “humanizar” sus propuestas. Es un cúmulo de buenas noticias en este sentido.

 

  • Sobre todas las cosas, sorprenderse: me gusta maravillarme y sorprenderme, me emociona enamorarme del mobiliario, sentirlo, me gusta el tacto, los colores, imaginarlo en mi casa y, cada año en el que he participado –llevo 3 ediciones–, vuelvo renovada. Es como un máster en diseño y creatividad, la mejor manera de tener una clase magistral de diseño, una verdadera biblia del sector del hábitat.

 

  • La creatividad no tiene límites: me gusta cómo se resuelve un diseño, me encanta que hablen de la curvatura de una silla; el propósito de una luminaria (este año ha sido el pabellón de Euroluce); la inspiración de un nuevo diseño, la osadía de pensar algo sin siquiera haberlo imaginado; el encanto de convertir un espacio en un lugar más agradable, confortable, elegante; la versatilidad de un mobiliario: “Puedes tener esta silla en tu cocina pero también quedaría genial en el bar de un amigo” o, una silla que encaja tan bien en ámbitos contract como en tu casa, es fabuloso. Hasta los espacios –otrora más anti-diseño- , se han convertido en lugares amables y felices gracias al diseño del mobiliario contemporáneo.

 

  • El diseño español: este año en particular ha sido muy bueno, he notado ciertos aires de renovación de “ganas de estar nuevamente en el mercado”,  ganas de apostar, he visto a las empresas españolas felices por participar, parece que las perspectivas se amplían, que los horizontes se expanden y que el diseño se renueva con alegría, con fuerza y ganas de salir adelante y de dejar esos años tristes de crisis que nos tocaron y que han afectado, como todo, también al sector.

Contras: aspectos para reflexionar

  • La imperiosa necesidad de presentar un nuevo diseño: cuando vas a un stand y te dicen: “Este año hemos añadido una nueva pieza a la colección” o “Hemos pensado en realizar otro acabado para el modelo tal y cual”, yo lo celebro porque… ¿Por qué siempre hay que presentar un diseño nuevo? ¿Qué urgencia es más importante que la de darle sentido a una colección? ¿Realmente se puede pensar en un nuevo diseño, desde cero, en sólo un año? ¿Cuánto tiempo lleva hacer un diseño, pero uno de verdad?

 

  • El diseño a publicar: aquí me pregunto, ¿cuál es el diseño que quieres que publique? Visitas un stand, te presentan las novedades y, entre tantísima información (llevas varios días de feria), te preguntas, ¿cuál le gustaría a la empresa que destaque, cuál es el relevante? y ahí me entra la indecisión. Ergo, publico el que más me gusta, el que me haya emocionado por su novedad, el que acapare mis miradas y me cautive, ese es el que publicaré, le seré fiel a ese diseño que considero atractivo.

 

2 thoughts on “Salón del Mueble de Milán 2017: pros y contras

  1. Me gustan tus pros – contras, nos hacen reflexionar y hasta .. ¿por que no? debatir al respecto entre quienes son asiduos al Salón del Mueble de Milán, quienes son fanáticos del diseño y creen en los aires de nuevos diseñadores y así, la lista es larga!!

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