Exposición: “Adolf Loos. Espacios Privados”

El Museu del Disseny de Barcelona acoge la exposición más completa del arquitecto vienés considerado uno de los padres del Movimiento Moderno. Se podrá visitar hasta el 25 de febrero de 2018. 

El “otro” interior, clave en la mirada de Loos

Adolf Loos (1870-1933) puso en debate los espacios de la vida pública y la privada en la Viena de la Secesión de 1900, defendiendo “otro interior” en el que abogaba por la economía de la construcción arquitectónica y el diseño contra los interiores burgueses decorado con objetos “inútiles” y poco prácticos. Articulada a través de 6 ámbitos de interés y 120 piezas, la exposición está comisariada por Pilar Parcerisas y ha sido coorganizada por el Museu del Disseny de Barcelona y la Obra Social La Caixa.

Interior casa Müller, The Albertina Museum, Viena

 

Ante habitaciones altas y de gran tamaño, Loos fue mentor del concepto Raumplan el cual consistió en diferenciar la importancia de las habitaciones dentro de una vivienda y por tanto otorgarle tamaños diferentes según sus usos e importancia.

Adolf Loos, The Albertina Museum, Viena.

Otto Wagner, precursor de Adolf Loos

El primer ámbito de la muestra repasa la influencia del también arquitecto vienés Otto Wagner en la filosofía de Loos. Aunque Wagner colaboró con el movimiento Secesionista inició el tránsito del historicismo a la modernidad, reclamando que la forma responda a la función y que los objetos se crean a partir de tecnologías modernas y nuevos materiales. En esta parte inicial, el visitante podrá ver armarios, sillas o aparadores que ejemplifican este contexto así como dibujos, libros, carteles y un ejemplar de la revista Das Andere (1903) en el que prevalece la actitud crítica frente al interior burgués recargado y “poco útil”.

 

Escritorio (1899), Adolf Loos Colección Hummel, Viena. © Gisela Erlacher

La crisis del espacio doméstico

En el segundo ambiente de la exposición, el visitante podrá ver algunos proyectos que Loos realizó por encargo para familias o establecimientos de la época. Tal es el caso del Café Museum, popularmente conocido como Café Nihilismus (1899), en el que una fotografía de gran formato añade el contexto en el que sumergirse en este nuevo interior: luminoso, ausente de decoración excesiva y cuyo ritmo escénico lo marcan las sillas Thonet y unas mesitas de mármol de café perfectamente dispuestas. Otro gran ejemplo de la manifestación estética de Loos es el armario Turnowsky que se puede ver y que forma parte de los diversos muebles en blanco y de aire minimalista que el arquitecto diseñó para esta familia.

 

Habitacio Lina Loos, The Albertina Museum, Viena

Espacios masculinos y femeninos

La tercera parte de la muestra destaca por acercar al espectador a la primera aproximación que se realiza entre arquitectura y género y que justamente debe ser entendida en el contexto de ésta época. Para Loos, el “interior de la vivienda preserva la intimidad del individuo”, de allí que la biblioteca o el despacho hayan sido, para él, los destinados al sector masculinos y las alcobas y dormitorios al femenino. En este contexto, se puede ver cómo funcionalidad y diseño se amalgaman en escritorio o tocadores que nuevamente responden al aire minimalista del lenguaje escénico.

Lámpara de techo, (1905-1913), Adolf Loos, Colección Hummel, Viena. © Gisela Erlacher

Forma y función en el mobiliario

Una vasta selección de mobiliario da cuenta de las reflexiones de Loos en cuanto a que “el arquitecto se ocupa del inmueble y el artesano de los muebles” y que “el hombre moderno debe aprovechar los diseños ya existentes realizados por el artesano”. Loos se acercó al estilo Chippendale, Hepplewhite, la butaca New Shaped Easy Chair de Hampton & Sons o las sillas Liberty… gran parte de ellos han sido prestados por instituciones internacionales así como colecciones particulares para esta muestra.

Silla de brazos del Café Capua (1913), Adolf Loos, Colección Hummel, Viena. © Gisela Erlacher

Los interiores: construir, habitar, usar

Loos retoma los orígenes de la arquitectura estableciendo que tanto construir como habitar son la misma cara de la moneda. El individuo habita ese ambiente, lo llena continuamente de vivencias y por eso el espacio está en constante uso y, consecuentemente, inacabado. Desde esta perspectiva, el máximo confort cobra protagonismo y se deja ver en la coherente combinación de materiales que interpretan los interiores de viviendas y también los locales comerciales; y en los que mármoles, tejidos y alfombras permiten vivir los ambientes de la época.

Uno de los ámbitos de la exposición “Adolf Loos. Espacios Privados”, Barcelona.

Tradición y modernidad

El último tramo de la exposición se pone de manifiesto la idea de Loos acerca del oficio del arquitecto y la tradición constructiva. “No hay que inventar nada, si no construir según la tradición y las mejores técnicas de la época”, reza uno de sus lemas. Allí, el visitante puede sumergirse en algunas de las maquetas más significativas de los proyectos propuestos por Loos como la presentada para el Concurso Internacional de construcción del edificio de The Chicago Tribune en 1922 que, aunque su proyecto no fue elegido, es un reflejo de la implicación de sus ideas en la construcción del Movimiento Moderno.

Antes de despedirse de la sala, el visitante puede formar parte de la experiencia de crear “su propio interior” a través de piezas y materiales disponibles para armar en pequeñas maquetas. Tras su paso por Barcelona, la exposición se podrá ver en CaixaForum Madrid del 28 de marzo al 24 de junio de 2018.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *